Segunda Feria del Libro en la cárcel de San Martín: “Fortalecemos puentes hacia una libertad con derechos”
El Centro Universitario San Martín (CUSAM) de la UNSAM en la Unidad Penitenciaria Nº 48 realizó su segunda Feria del Libro con charlas, presentaciones y talleres. Gisela Bustos y ex presos políticos destacaron la autogestión y el rol de la educación en contextos de encierro.
El pasado viernes 30 de octubre se realizó la segunda edición de la Feria del Libro en el Centro Universitario San Martín (CUSAM), la sede universitaria que la UNSAM mantiene dentro de la Unidad Penitenciaria Nº 48 del Complejo Penitenciario de San Martín, en José León Suárez.
La jornada combinó charlas, presentaciones de libros, talleres y stands de editoriales. El encuentro reflejó el espíritu de un espacio educativo que busca generar “puentes hacia una libertad con derechos”, como sintetizó Gisela Bustos, directora del CUSAM.
“Buscamos seguir fortaleciendo los puentes hacia una libertad con derechos. Acá adentro prima la autogestión, obviamente somos una institución, tenemos nuestras reglas y estamos en un contexto determinado, es una sede muy particular de la UNSAM, pero prima la autogestión y fortalecemos eso como parte del proceso político pedagógico con los estudiantes”, expresó Bustos.
Uno de los momentos centrales fue la presentación del libro Unidad 9. La resistencia de los presos políticos, a cargo de su autor, Federico Chechele. Se trató de la primera vez que la obra se presentó dentro de una cárcel, precisamente en el lugar donde funcionó la principal prisión para presos políticos durante la dictadura.
Chechele repasó la historia de la U9, donde las fuerzas represivas concentraron a militantes de todo el país. “El libro ya tiene diez años y es la primera vez que lo presentamos en una cárcel”, señaló. Luego explicó que la investigación surgió de la cobertura periodística de los juicios por delitos de lesa humanidad.
Hugo “Cachorro” Godoy, actual secretario General de la CTA Autónoma y ex detenido en la U9, participó del evento y compartió su experiencia. Godoy estuvo preso desde el 8 de agosto de 1975 hasta el 16 de octubre de 1982. Relató cómo, al salir en libertad, se sumó inmediatamente a la reorganización política: esa misma noche asistió a la inauguración del Ateneo Eva Perón, un espacio que permitió reagrupar a compañeros que salían de la cárcel, regresaban del exilio o habían resistido en la clandestinidad.
“En la cárcel se puede resistir y se puede vencer”, afirmó Godoy. Destacó que la derrota en Malvinas y el paro del 30 de marzo de 1982 abrieron el camino para la caída de la dictadura, y que la posibilidad de reagruparse permitió tomar conciencia de que el régimen no había logrado aniquilarlos.
Ernesto “Lalo” Paret, director del área de Extensión Territorial de la UNSAM e impulsor fundador del CUSAM, también tomó la palabra. Reflexionó sobre la relación de la comunidad con el basural y la cárcel: “La cárcel la construyeron los vecinos, nosotros aceptamos y queremos al basural y a la cárcel, porque son parte de nuestra circunstancia cotidiana, basura y cárcel: pobreza”.
Paret contó las discusiones con otros modelos educativos y el impacto de mezclar en un mismo espacio a egresados, detenidos y personal penitenciario (a quienes se les reconoce categoría de “trabajador”). “Parimos un nuevo sujeto político, inconscientemente, porque eso la universidad no lo tenía previsto”, señaló.
La feria no solo funcionó como espacio cultural, sino también como expresión concreta de un proyecto pedagógico que apuesta a la autogestión y a la construcción de derechos incluso en el encierro. Los testimonios recogidos muestran que la educación universitaria dentro de las cárceles genera transformaciones tanto para quienes estudian como para las instituciones y la comunidad que las rodea.
Este tipo de iniciativas refuerzan la idea de que el acceso al conocimiento y la cultura puede ser una herramienta poderosa para repensar los paradigmas tradicionales de encierro y reinserción.