Open de Brubank: cómo la tarjeta se convirtió en la puerta de entrada al crédito para jóvenes
La tarjeta Open ya representa 6 de cada 10 nuevas tarjetas emitidas por Brubank y apunta principalmente a usuarios de entre 18 y 34 años. Analizamos qué significa esta apuesta para el acceso al crédito en la Argentina de 2026.
La tarjeta Open de Brubank se consolidó como la principal herramienta de captación de nuevos usuarios de la entidad. Según datos recientes, ya representa seis de cada diez tarjetas nuevas que emite el banco digital y, de sus titulares, el 67% tiene entre 18 y 34 años.
Este producto combina características de tarjeta de crédito con un enfoque claramente orientado a perfiles jóvenes que, en muchos casos, recién comienzan a construir historial crediticio. La estrategia parece responder a una realidad del mercado: un segmento etario que tradicionalmente enfrenta mayores dificultades para acceder al crédito formal en entidades tradicionales.
Desde el punto de vista de los perfiles, Open se alinea con la tendencia que viene observando el sector: los jóvenes valoran la simplicidad en la solicitud, la aprobación rápida y la ausencia de requisitos excesivamente burocráticos. Para un monotributista de 25 años o un empleado en relación de dependencia que recién ingresa al mercado laboral, este tipo de productos puede ser la primera puerta de entrada al sistema financiero formal.
¿Qué busca Brubank con Open?
La entidad apuesta a que la tarjeta funcione como “puerta de entrada” al resto de la oferta crediticia. Una vez que el usuario demuestra manejo responsable del límite, se abren posibilidades de ampliación de cupo, líneas de préstamos personales o productos de financiamiento más complejos. Es una lógica similar a la que siguen varias fintech: empezar con un producto de bajo umbral de exigencia para luego cruzar información de comportamiento y ofrecer soluciones más profundas.
En el contexto actual de 2026, donde la inflación y la volatilidad económica siguen condicionando las decisiones de consumo, contar con una herramienta de pago y financiamiento accesible resulta atractivo para quienes recién empiezan. El dato de que dos tercios de los usuarios de Open están en el tramo etario más joven del mercado no es casual: es precisamente ese grupo el que más dificultades suele enfrentar al intentar obtener una tarjeta en bancos tradicionales, donde el historial crediticio o los ingresos mínimos suelen ser barreras altas.
Cómo se posiciona en el menú de opciones de crédito
Para quienes tienen historial negativo o poco historial, productos como Open pueden representar una alternativa inicial, aunque siempre con la aclaración de que cada entidad mantiene sus propias políticas de riesgo. No se trata de una aprobación automática ni universal, sino de un producto diseñado con criterios de scoring que priorizan otros indicadores además del Veraz tradicional.
La comparación con tarjetas clásicas de bancos tradicionales es clara: mientras estas suelen exigir recibo de sueldo, antigüedad laboral y garantías adicionales, las tarjetas digitales como Open apuntan a agilizar el proceso mediante análisis de datos alternativos y comportamiento en la app. Eso no significa que sean más laxas en el control de riesgo, sino que usan otras variables para evaluar el perfil del solicitante.
Consejos para el usuario joven que evalúa este tipo de productos
Quien esté considerando una tarjeta de este estilo debe entender que el primer objetivo es construir historial positivo. Usar solo una porción razonable del límite, pagar siempre en fecha y no caer en refinanciaciones caras son hábitos que, con el tiempo, abren puertas a mejores condiciones en el resto del mercado.
También es clave recordar que el crédito no es un ingreso adicional: es dinero que se deberá devolver. Para perfiles jóvenes, la tentación de usar el cupo completo puede ser alta, pero mantener un uso responsable es lo que diferencia a quienes luego acceden a préstamos personales en mejores condiciones.
El crecimiento de Open dentro de Brubank confirma una tendencia que se viene consolidando en el mercado argentino: las soluciones digitales orientadas a segmentos antes poco atendidos (jóvenes, monotributistas, freelancers) están ganando terreno. No reemplazan por completo a la banca tradicional, pero sí compiten fuerte en la primera etapa del recorrido crediticio.
Como siempre, cada caso es particular. La recomendación es evaluar las condiciones específicas en el momento de la solicitud y comparar con la oferta disponible en otras entidades antes de tomar una decisión. Este contenido es meramente informativo y no constituye una recomendación ni asesoramiento financiero personalizado.
Fuente: InfoNegocios